¿Quien soy?

lunes, 28 de abril de 2014

La bella y "el bestia"

“El bestia” que se convirtió en príncipe al ser domado, pero su naturaleza pudo más.


Me di cuenta que el típico príncipe azul me aburre, quiero uno que me haga luchar por lo que quiero, que me sirva de inspiración, que aunque no lo crea me está dando un enorme impulso, ese hombre que te hace rabiar de cólera pero sabes que al final de todo podrás besarlo, sonreírle y hacer algo divertido con él. El típico príncipe que llega en un corcel a rescatarte y hacerte sentir la persona más feliz, que aburrido! Yo quiero a mi bestia, al que solo tú podrás conocer y entender. Quiero a un hombre que me haga pisar tierra, obviamente que me haga sentir amada y querida a la vez, como una princesa pero sin lo idílico. Y eso por eso que me duele, porque era él, el hombre que buscaba era el que tenía al lado, y se fue. Triste pero cierto.

“She’s a pain in the ass, but she’s my pain in the ass and i love her” Eso quiero señores!

Tuve la oportunidad de estar con varias personas que me ofrecían la luna y las estrellas y eran lindísima personas, pero que tenía el de distinto? Era como yo. No sé si existan las almas gemelas pero el era demasiado parecido a mi. Es muy extraño porque teníamos enormes diferencias, pero a la vez eramos iguales. El es un poco machista, yo feminista; el es un hombre bastante libre, amigas por doquier amigas everywhere y amigos? Contadísimos, yo una celosa tremenda (ya me estoy reformando amigos, dont worry) Pero son cosas que no se llevan, mas a la vez esas diferencias eran las que amaba. Discutíamos? Si, pero podía abrirme a otro punto de vista, a otra forma de pensar, otra forma de amar. No era para nada perfecto, es inmaduro, liberal, testarudo. Yo inmadura, conservadora, celosa. Pero esas diferencias, esa imperfección me enamoraba! Porque el hecho que no me de la razón, hacia que me haga pensar en nuevos argumentos y a la vez a conocer a una persona distinta y aprender a pensar como ella, al fin era empática y maduraba junto a él.

Mi bestia era perfectamente imperfecta.

Amor verdadero?

Amar a alguien es muy complicado, siempre representa un enorme riesgo de fallar, pero una hermosa posibilidad de mantenerse juntos. “Cada etapa tiene su lado bueno” me dijo una amiga alguna vez, y si, tiene razón, el problema es como pensar en el lado bueno cuando estás pasando por una terrible ruptura.
Sientes un nudo permanente dia a dia? Un vacio que te lleva a una enorme tristeza? No te preocupes, no eres la única, soy muy joven aun y no soy una erudita en el tema, al menos no con las dos relaciones que he llevado y con la misma persona, pero puedo decir por experiencia de amigos que en algún momento, si amamos de verdad y nos entregamos por completo y no nos corresponden como se debe, pasaremos por eso.
El amor verdadero no desaparece de un día para otro, claro que no! Obvio que te sentirás horriblemente mal, mucho más si entregaste todo tu corazón sin medida, suena cursi pero si pasa. Me ha pasado, so… :Iknowthatfeelbro:
En mi caso, cometí mil y un errores, no me justifico, mi inmadurez me llevó a hacer tonterías y si quizá harté un poco a mi pareja, me lamento por eso, pero a la vez… oye! Si estás con alguien lo aceptas con el paquete completo no? No porque sientas que en algún momento te aburres tirarás tanto amor al tacho!
Acepto que en algún momento llegué a aburrirme de la relación, la monotonía, sus caprichos, quizá era un poco fastidioso, pero en el momento que lo tenía al frente y miraba esos ojos y esa sonrisa que me iluminan la vida, adiós aburrimiento, hola amor de mi vida! Recordaba cuanto me importaba, el  por qué lo amaba, cuáles eran las cosas que me enamoraban cada día más. Recordaba como lo conocí, como sabía que era desde un inicio y como me encantó!
Siempre hubo cosas que me molestaron de él, no lo niego, pero así lo conocí y así me enamoré, y quizá si debió controlarse en algunas cosas, pero toda su personalidad era la que me gustaba.

Quizá era por algo no? Me enamoré del paquete completo y al igual que muchas, di demasiado para lo que recibía. Pero por qué autoculparme, lo amé sin medida, merecía lo mismo.